Una civilización antigua en el río Volga. ¿Para qué viajar al Gran Bólgar?

Un viaje de 200 km hacia el sur de Kazán, y llegará al monumento de la arquitectura musulmana de los siglos XIII–XV más septentrional de todo el mundo. El Gran Bólgar con su mezquita blanca como la nieve que se asemeja al Taj Mahal indio, con ruinas pintorescas y majestuosos edificios antiguos, atraen a miles de personas de todo el mundo. Los arqueólogos encuentran aquí el éxtasis en las excavaciones, y los viajeros, en el encuentro con la fascinante historia de Bulgaria del Volga y de la Horda de Oro. Le recomendamos viajar a Bólgar sin falta y le contaremos qué hacer en esta ciudad que fue visitada por Catalina la Grande y Pedro el Grande

Autor — Visit Tatarstan

El comienzo

Catalina II

describió el significado espiritual del Bólgar en sus cartas a Voltaire

La historia de Bólgar como ciudad comenzó en los siglos IX–X, aunque las primeras tribus búlgaras habían aparecido aquí dos siglos antes. Era el centro político, económico, cultural del Bulgaria del Volga. Los artesanos búlgaros y sus productos eran famosos en muchos países y los mercaderes comerciaban con los países de Europa y Asia. Los mercaderes de China, España, Damasco, Bagdad llegaban a la feria de esta ciudad. Después de la visita de la embajada de Bagdad en 922 a la ciudad, los residentes locales adoptaron el Islam como religión estatal, lo que ayudó a establecer lazos estrechos con el mundo árabe. La ciudad creció y se desarolló hasta que los mongoles la incendiaron en 1236. Más tarde, Bólgar fue restaurado: en los siglos XIII–XIV, se construyeron aquí las estructuras más monumentales, parcialmente conservadas hasta nuestros días: la Mezquita de la Catedral, el Palacio de Khan, los Mausoleos del Este y del Norte, el Minarete Pequeño y otros. El apogeo de la ciudad llegó durante el período de la Horda de Oro: Bólgar se convirtió en una de las ciudades más importantes de Europa del Este, y su territorio creció casi 10 veces.
  • Las ruinas en la parte central de la citania conforman la Cámara Blanca: las ruinas de una casa de baños del siglo XIV con un complejo sistema de calefacción subterráneo, chimeneas y tuberías de cerámica. A los pintores Shishkin, Durand, los hermanos Chernetsov les encantaba dibujarla.
  • El monumento más conservado de la arquitectura búlgara, la Cámara Negra del siglo XIV, fue muy probablemente una mezquita, una madraza, una khanaka o un juzgado. Aquí en el siglo XIX funcionaba un ahumador y por eso el edificio era realmente negro por fuera y por dentro.
  • Construido en la década de 1530, el Mausoleo del Norte era también la bóveda sepulcral familiar de una noble familia búlgara e incluso se usaba como bodega. Hoy en día en este lugar hay una exposición de epigrafía de los siglos XIII–XIV.
  • El mausoleo oriental con 700 años de historia conforma la bóveda sepulcral de la nobleza búlgara. En el siglo XVIII, el edificio fue utilizado como iglesia cristiana, hoy en día se utiliza para mostrar una excavación arqueológica conservada.
  • El pequeño minarete fue construido en el siglo XIV. Hay una escalera de caracol de piedra con 40 escalones que lleva a la parte superior. Cerca del minarete se encuentran las ruinas de la tumba del Khan.
Pedro I

después de una visita a Bólgar en 1722, firmó uno de los primeros decretos sobre la preservación de monumentos en el Imperio ruso

A lo largo de su historia, el Bólgar fue destruido y reconstruido repetidas veces. Sin embargo, después de la destrucción en el siglo XV por el voivoda Fyodor Pestry, la citania antigua nunca más fue restaurada. La reconstrucción a gran escala del monumento histórico se empezó en 2010. Se construyeron en Bólgar la catedral, la Mezquita Blanca, la estación fluvial, el centro de información, varios museos y otras instalaciones. Cuatro años más tarde, el Complejo Histórico y Arqueológico del en Bólgar fue incluido en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO. Hoy es un lugar a donde llegan miles de viajeros.

Paseo por la ciudad

Las principales atracciones del Bólgar se concentran en sus dos partes opuestas: la mayoría está en la citania, la famosa Mezquita Blanca y un par de objetos, algo más alejados.

Si viaja a Bólgar en coche o en autobús de excursión con un grupo de turistas, el viaje a una de las ciudades más grandes de la Horda de Oro comenzará con el centro de visitas. Aquí funciona un punto de información donde se venden boletos a los museos de Bólgar, hay un par de máquinas expendedoras, un baño y aparcamiento gratuito. Puede llegar a la ciudad antigua por via fluvial: desde 2016, cruceros y "meteoros" embarcan en el Bólgar. En este caso, vale la pena comenzar su visita a la ciudad con el Museo de la Civilización Búlgara, ubicado en el edificio de la estación fluvial.

En los años 2010–2013, los empleados del Instituto de Historia de la Academia de Ciencias de Tartaristán, de la Universidad Federal de Kazán y del Instituto de Arqueología de la Academia Rusa de Ciencias realizaron excavaciones a gran escala del lugar de la citania, estudiando la capa cultural del Bólgar. Los materiales obtenidos ayudaron a conocer mucho sobre la historia de la ciudad y se convirtieron en la base para la exposición del Museo de la Civilización Búlgara. Cuenta de diferentes aspectos de la vida cotidiana de los residentes de Bólgar: desde la ingeniería civil hasta la ganadería. Fragmentos de tuberías de agua y lápidas memoriales del siglo XIV se pueden apreciar al lado de otras vitrinas donde se exhiben joyas de mujer y detalles de las prendas de vestir del siglo X. Herramientas para la preparación de campos y anzuelos de pesca, junto con monedas de las ciudades de la Horda de Oro y piezas de ajedrez elaboradas de cuernos del alce. Los paneles táctiles acompañan a los hallazgos históricos.
No muy lejos del Museo de la Civilización Búlgara se encuentra un signo memorable en honor de la adopción del Islam por los búlgaros del Volga en el año 922. En su interior se guarda el Corán impreso más grande del mundo. La portada del libro que pesa 500 kg y está decorada en plata, oropel, malaquita, turquesa, amatista, topacio y otras piedras preciosas. También hay un museo dedicado al libro sagrado musulmán. Su exposición consta de cuatro secciones e incluye una variedad de diversas publicaciones religiosas: desde el Corán turco en miniatura de finales del siglo XIX hasta las interpretaciones del Corán de la colección de la familia del poeta y héroe tártaro Abdullah Alish.
Siguiendo el camino, podrá ver una dispersión de monumentos búlgaros. Detrás de las ruinas de la Mezquita de la Catedral, parcialmente conservada del período de la Horda de Oro, se encuentra el Gran Minarete, desde cuya parte alta se abre inspiradora una vista hacia el Volga. En el interior de la Iglesia de la Asunción, construida a mediados del siglo XVIII con el dinero del comerciante de Kazán Iván Mikhlyaev, funciona el museo de historia de la ortodoxia en la región del Volga. Una gran carpa de piedra y madera conforma el palacio del Khan, erigido a mediados del siglo XIII. En la pequeña Casa de piedra del médico, se guardan escrituras médicas, instrumentos antiguos y objetos relacionados con la farmacia. Enfrente del museo se encuentra la Cámara Oriental, una casa de baños pública local construida en el siglo XIII. El pozo de Gabdrakhman con agua curativa de una manantial está más escondido.

¿Qué más se puede ver?

Después de abandonar el territorio de la citania por la puerta sur, se encontrará cerca del objeto más fotografiado del Bólgar: la Mezquita Blanca. El símbolo del renacimiento religioso en la tierra búlgara, construido en el año 2012, está coronado por tres cúpulas y dos minaretes. Al lado de la mezquita se encuentra el Museo del pan. Un gran complejo etnográfico con un molino, una herrería y la finca del molinero es una verdadera atracción para aquellos que no saben nada de la vida rural. Dos salas de exposición le contarán sobre el proceso de producción del pan: desde la selección del grado centeno otoñal hasta el equipo necesario para su preparación. Por cierto, en el museo se puede comprar pan de centeno y trigo recién horneado. El interior de la casa tártara de finales del siglo XIX – principios del siglo XX fue recreado en la finca del molinero, a su lado está la casa de baños, el establo y la caballeriza.

¿Dónde almorzar?

Es imposible quedarse hambriento en el Bólgar. Para un almuerzo contundente, vaya al café "Zuleikha" en el edificio del Museo de la Civilización Búlgara. Su menú incluye platos democráticos tales como solyanka, vinegret, pelmeni, fardelillos de col y productos horneados. La simplicidad de los platos se compensa con la elegancia del interior oriental, mesas con manteles blancos como la nieve y una gran vista hacia los barcos que llegan al embarcadero. Otra opción para una buena comida es el restaurante "Genghis Khan" en el Museo del Pan. Sus empleados dicen que el primer presidente de Tartaristán, Mintimer Shaimiev, también llega a comer allí. El menú en el "Genghis Khan" es más interesante: aquí se sirven ensalada con salmón a la parrilla, rollitos de primavera, filete de ternera con verduras y espagueti de trigo sarraceno.

Los residentes locales elogian el café "Blínnaya" ubicado en la calle Muhamedyar. Panqueques finos clásicos, preparados con leche casera, crepes de trigo candeal y panqueques con relleno de pollo se hornean en un horno de leña. Allí también se preparan algunos platos según recetas antiguas como los pelmeni con carne de pato y pescado de río, envueltos en hoja de Arctium y horneados en arcilla.

"Tiubetey" es una buena opción para un antojito: los echpochmak, kystyby y gubadia puede buscarlos en un quiosco cerca de la Casa del médico. También hay tiendas de souvenirs donde venden té y pasteles.

Rutas

Destacadas entre los turistas

Consulte el precio de los billetes hasta Kazán